De qué trata
Un recorrido de 120 años por la histoplasmosis, que empieza con una familia que entró a una cueva en Costa Rica y se enfermó. Esa historia lleva a Panamá, donde un patólogo confundió el hongo con un parásito mientras se abría el Canal. De ahí pasa por las cicatrices que parecían tuberculosis, los murciélagos y las cuevas, los brotes tras remover la tierra, la mirada latinoamericana y la epidemia escondida en el sida. El mensaje final es de Una Sola Salud: el hongo no cambió, cambiamos nosotros.
- El hongo Histoplasma vive en la tierra de América desde hace millones de años y se libera al aire cuando se remueven la tierra, las cuevas o los excrementos de aves y murciélagos.
- En Panamá, hace más de un siglo, un patólogo lo confundió con un parásito, y hasta su nombre nació de un error de observación.
- Puede parecerse a la tuberculosis, por eso en el consultorio conviene pensar también en histoplasmosis cuando algo parece tuberculosis.
- Las personas con VIH avanzado o con defensas bajas son las más vulnerables, y para ellas existen pruebas rápidas de antígeno que salvan vidas.
- Para prevenirla: humedecer el material antes de limpiar, usar respirador, evitar levantar polvo en cuevas y contarle al médico dónde estuviste si aparece fiebre o tos.
Fuentes
- Schwarz J, Baum GL. The History of Histoplasmosis, 1906 to 1956. New England Journal of Medicine. 1957;256(6):253-258.doi:10.1056/NEJM195702072560605
- Kasuga T, White TJ, Koenig G, et al. Phylogeography of the fungal pathogenHistoplasma capsulatum. Molecular Ecology. 2003;12(12):3383-3401.doi:10.1046/j.1365-294x.2003.01995.x
- Disseminated histoplasmosis in Central and South America, the invisible elephant. AIDS. 2016;30(2):167-170.doi:10.1097/QAD.0000000000000961
- Denning DW. Global incidence and mortality of severe fungal disease. The Lancet Infectious Diseases. 2024;24(7):e428-e438.doi:10.1016/S1473-3099(23)00692-8
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